COATZACOALCOS, VER.
El aroma a carne asada que suele inundar la esquina del Malecón e Independencia fue reemplazado este domingo por el silencio sepulcral de una escena del crimen.
Don Gaudencio, de 71 años, no regresó a casa tras su jornada de vigilancia en el restaurante «Las Brasas». En un acto de valentía que le costó la existencia, el adulto mayor intentó frustrar un asalto durante la madrugada,.
El hallazgo:
La rutina de la colonia María de la Piedad se rompió antes del amanecer. Como cada día, la encargada de apertura llegó al establecimiento para preparar los detalles del servicio dominical. Sin embargo, al abrir las puertas, no encontró el saludo habitual del velador, sino un escenario de caos.
El interior de «Las Brasas» estaba en completo desorden; sillas movidas y objetos dispersos daban testimonio de una lucha desigual. En medio del local yacía el cuerpo sin vida de Gaudencio, quien presentaba una herida mortal en el tórax provocada por un arma blanca.
«Era una persona de la tercera edad, alguien que solo buscaba ganarse la vida honradamente», comentaron personas cercanas al lugar, consternadas por la saña del ataque.

Un escudo humano ante el crimen
De acuerdo con las primeras versiones, un grupo de delincuentes irrumpió en el negocio durante las primeras horas de este 19 de abril.
Lejos de amedrentarse, el septuagenario enfrentó a los intrusos en un intento desesperado por resguardar el patrimonio que se le había confiado.
Tras el hallazgo, el Malecón Costero se llenó de luces azules y rojas. Al sitio arribaron: Policía Municipal y Estatal, quienes acordonaron el área de inmediato.
Marina, Ejército Mexicano y Guardia Nacional para resguardar el perímetro.
La saña contra un hombre de 71 años ha generado una profunda indignación en la sociedad porteña.
Con el deceso de Don Gaudencio, la cifra de muertes violentas en Coatzacoalcos asciende a 17 en lo que va del año.
Mientras las autoridades buscan a los responsables, en «Las Brasas» queda el vacío de un hombre que, hasta su último suspiro, cumplió con su deber.
DEP. Don Gaudencio.
Un trabajador, una víctima, un ejemplo de integridad ante la adversidad.





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