MINATITLÁN, VER. | El aseguramiento de una camioneta Dodge RAM color blanco esta mañana en la colonia Azteca no solo representa el saldo de una persecución policial, sino una pieza clave en el caso de la desaparición de Jorge Luis Colmenares Alejandro (39 años) y Antonio Escobar Torres (30 años), empresarios del sector de eventos infantiles privados de la libertad hace 48 horas.

El rastro de la unidad

La camioneta, que fue abandonada con rastros de sangre tras un tiroteo con fuerzas de la SSP y federales, ha sido identificada como el mismo vehículo utilizado por un comando de al menos 20 hombres armados el pasado 26 de enero. En aquella fecha, los sujetos irrumpieron violentamente en un domicilio del fraccionamiento Los Mangos, en Cosoleacaque, para llevarse a los socios de la empresa de banquetes y animación.

Expansión de la célula criminal

Información proporcionada previamente por el agricultor y empresario Miguel Ángel Vázquez Bonilla señala que este vehículo RAM blanco ha sido avistado en diversos hechos delictivos en la región, incluyendo municipios como:

  • Sayula de Alemán
  • Acayucan
  • Jáltipan
  • Texistepec

Según las denuncias ciudadanas, la presión de los operativos en Sayula habría obligado a esta célula delictiva a replegarse hacia el área metropolitana de Minatitlán y Cosoleacaque, donde habrían ejecutado el «levantón» de los dos jóvenes empresarios.

Incertidumbre y búsqueda

A pesar de la intensidad del operativo de hoy y del hallazgo de la unidad con posibles rastros de heridos en su interior, el paradero de Colmenares Alejandro y Escobar Torres sigue siendo desconocido. Familiares y allegados confirman que, hasta el momento, los captores no han solicitado rescate, lo que aumenta la incertidumbre sobre el móvil del crimen.

Las autoridades mantienen el acordonamiento en los límites con la autopista para recolectar evidencias que permitan dar con el paradero de las víctimas y la identidad de los agresores.

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