JUCHITÁN DE ZARAGOZA, OAX. — Lo que debió ser un protocolo de emergencia tras el aparatoso descarrilamiento del Tren Interoceánico se convirtió, para Kath Vasquez, en una «pesadilla de indiferencia». A través de una denuncia pública que ha cobrado relevancia nacional, la afectada expuso las graves carencias y el trato recibido en el Hospital IMSS-Bienestar de Juchitán.
Un diagnóstico inexistente
Vasquez, quien se encontraba en el vagón que se precipitó a un barranco de aproximadamente 80 metros, relató el momento exacto de su lesión: «Sentí y escuché cómo mi rodilla tronó». Sin embargo, al llegar al nosocomio, el auxilio médico fue, según sus palabras, superficial y desorganizado.
La denunciante señaló tres puntos críticos en su atención:
- Opacidad médica: Se le realizaron placas de rayos X, pero el personal se negó a entregárselas o mostrarle los resultados.
- Falta de insumos: Fue dada de alta sin una receta surtida para el dolor y sin una hoja de egreso formal.
- Presión por espacio: Asegura que fue desalojada bajo el argumento de que las camillas eran necesarias para pacientes de mayor «gravedad», ignorando sus síntomas.
«Los doctores y enfermeros no se ponían de acuerdo frente a mí sobre qué hacer. Me mandaron a mi casa sin saber si tenía una fractura o algo peor», sentenció la víctima.


El silencio del «Seguro de Viajero»
A 24 horas del siniestro, los dolores de Vasquez se han extendido al cuello, brazos y cabeza. Su caso pone en entredicho la efectividad del seguro de viajero que la administración del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT) promociona con la venta de cada boleto.
Hasta el cierre de esta edición, ni la directiva del Tren Interoceánico ni las autoridades del IMSS-Bienestar han emitido un comunicado oficial para esclarecer por qué la paciente fue enviada a su hogar sin un diagnóstico que descarte lesiones internas o secuelas permanentes.
Incertidumbre en el Istmo
El accidente, que ha dejado múltiples lesionados, reaviva el debate sobre la seguridad y el mantenimiento de la vía férrea, una de las obras insignia del Gobierno Federal. Mientras las autoridades guardan silencio, ciudadanos y usuarios de redes sociales exigen una auditoría tanto a la operación del tren como a los protocolos de respuesta de los hospitales regionales.






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